La Ley ya está entre nosotros
No existe prensa libre donde no hay periodistas libres, porque la libertad no se negocia, se conquista. Pero eso tiene un precio , como todo en esta vida, y hay quienes por miedo a perder sus ingresos no pueden perder su trabajo, algunos, mas vivos, saben como plantarse para no decir lo que no quieren decir y así no traicionar sus principios; otros claudican ante tanta falta de empleo y quizá muchas bocas para alimentar, pero estos trabajadores del periodismo no son los que mayor incidencia tienen en la gravitación de la opinión popular, porque son los obreros del periodismo…se entiende?; los verdaderamente horribles, con honorarios de mas de cinco digitos, que luego lloranlágrimas de cocodrilo por el hambre en el mundo, son los Líderes de opinión, que pudiendo decir NO se dispusieron a seguir con su trabajo, no por convicción sino por conveniencia en el lucro, la fama y el poder. La Ley de Servicios Audiovisuales desenmascaró a los serviles mentirosos que se hacen llamar comunicadores sociales enrolándose en las filas de los empresarios que les abonan sus suculentos contratos por defender mezquinos intereses, y no en defensa de una ley mejor, para una Argentina DE VERDAD. Los medios privados unidos a los mismos políticos que siempre defienden espurios intereses también fue de una flagrante obviedad, lo que no es menor, porque muestra a las claras la censura que por años y años hemos sufrido los argentinos. Además recordemos que la omisión y/o la media verdad es una mentira total, como tantas otras mentiras que han quedado expuestas en el transcurso en que duró el debate de esta Ley. Y expongo esto porque Clarín o Nación son los diarios de mayor tirada, les creería a semejantes monopolios que adjudican la soberbia al gobierno, a la presidenta CFK o a cualquiera que se les oponga por mas fundamentos que Ud. posea? o directamente ,su opinión no tiene cabida?Ni que hablar de los canales… ¿De qué libertad de prensa hablan? De la de ellos, la libertad de empresas o sea monopolios. No soy Dios para justificar a nadie, pero sí persona para entender cuando un periodista cumple su función con entereza y dignidad o cuándo se transforma en un operador de los intereses de los políticos y del empresariado de turno, que dicho sea de paso por la Argentina, o sea por sus habitantes (no por algo abstracto), no sienten nada, sus vísceras mas sensibles son sus bolsillos. Y por eso tanto encono, les están tocando el bolsillo y el poder que da la opinión pública. Era execrable ver como dirigentes de la oposición absorbían los calcetines de los dueños de medios o jefes de redacción emitiendo mensajes hediondos de carne podrida, mezclada con algún cierto gesto de no me lo creo ni yo, porque lo que decían no se lo habían comunicado a sus caras. Algunos oficialistas muy inoperantes o torpes o TIBIOS, aceptando invitaciones a programas de televisión para mostrar una supuesta equidad para justificar lo que no tenía razón de ser justificado. Sabido es que a los tibios los escupe DIOS, y espero el pueblo a la hora de votar. Y ahora la pregunta del millón…¿cómo harán los políticos de la oposición mediatizados a la enésima para hacer lo que tienen que hacer, aquello por lo que han sido votados, trabajar en políticas de estado y no en títulos de diarios y radios y tV. El problema ahora es: “la biblia junto al calefón.” A cualquiera se le otorga el título de periodista porque estas mismas empresas dejaron caer la profesión, con personajes de dudosa formación intelectual (ni qué hablar de la ética, basta como ejemplo: si mostramos para que las cosas cambien o para negociar con los gobernadores de turno, y es aquí donde el verdadero digno y astuto trabajador del periodismo no arma la nota, sino muestra y enuncia para ayudar a cambiar una realidad social) La nueva geografía de medios bajo el amparo de este nuevo marco legal debe ser llevada a cabo sin una asfixiante concentración, debemos apuntar y sostener desde nuestro propio arquetipo y no desde las empresas privadas o del Estado entendiendo y haciendo entender que cualquier medio de comunicación masiva, ya sea radial televisivo o gráfico, barrial, provincial o nacional que la agenda de prioridades se impone desde el llano y no desde atrás de los escritorios de las sociedades o compañías mediáticas. Reitero, la libertad no se negocia, se conquista. La estamos conquistando y así tiene que ser siempre, en movimiento, alertas, porque ningún poder de turno puede erigirse como dueño de la misma ya que es un derecho per se al que jamás debemos claudicar, nadie tiene que permitir que le sea robado este derecho. Con la libertad no se negocia. Sí, sé que hay muchos “periodistas” que desde los mismos medios se opusieron de una manera energúmena contra la Ley. Esos mismos periodistas que se desgarran las vestiduras hablando de democracia. Reitero, no soy Dios para juzgarlos, pero también debemos tener retentiva, para diferenciar al digno y noble del puerco falaz o el idiota útil; y me refiero específicamente a los Líderes de opinión, esos que nos dan consejos de cómo vivir y finalmente muestran las hilachas, los pelos sobresaliendo por los puños de las camisas, ideólogos golpistas de toda la vida, burdas incoherentes o felpudos de ocasión. Si somos probos y seres de bien, debemos tener memoria. Los pueblos sin memoria jamás llegarán a ser Nación. La Ley ya está entre nosotros impidiendo la concentración de medios en pocas personas ya sean físicas o jurídicas. Es perfectible; porque así debe ser en una democracia moderna. Tengamos bien en la retina a quienes se les cayeron las máscaras y las verdaderas fauces de aquellos egoístas e inescrupulosos que defienden los intereses económicos y políticos de los que piensan que sus suculentos contratos se encuentran en lo más alto de la pirámide de valores y no el derecho a la libertad de información que tenemos todos los argentinos. Una Ley como esta nos da un derecho inalienable, pero también la obligación de estar siempre al acecho de que todos y cada uno lleva en sí la férrea voluntad de que reine ese espíritu de la Ley de Servicios Audiovisuales, que es la libertad de expresión. Demás está aclarar que los periodistas exigimos que no nos limiten ni nos condicionen desde ningún ángulo ya sea estatal o empresarial. Pero debo reconocer y agradecer a la Sra. Presidenta de la Nación por no haberla sacado por decreto pues tiene las facultades para hacerlo, pero tuvo la valentía y la coherencia democrática de enviar este proyecto de Ley al Congreso Nacional. Por mi parte espero que siga haciendo lo mismo con el resto de las leyes de la dictadura que aún siguen vigentes. ¿Qué la libertad para mí es un ídolo? De ninguna manera. Un ídolo es un Dios con pies de barro, no tiene cimientos. La libertad en cambio tiene raíces y alas: raíces para saber donde estoy y de donde vengo y alas para saber llegar hacia donde decida y quiera llegar. A la vez que enclaustra una paradoja, se encierra en cada uno de nosotros para que la portemos con hidalguía, si la soltamos seremos siempre esclavos. De ahora en más la responsabilidad de ser libres, de pensar con toda la información, ni con la mitad, ni con la omisión, reitero sino con toda la información, es de todos.
Marta Freigeiro Melgarejo.


No debo agregar más nada.Solo compartir esta alegria que siento por primera vez en mi corazón..una alegria que le debo a una mujer,Cristina Fernandez de Kirchner..y Dios.Porque si Dios no fuera libre y creador de la libertad,no hubiéramos llegado tan lejos.
Abrazoo!
excelente y muy buena y aclaratoria tu posicion me gusta este texto y me gustan este tipo de notas, que analtecen esta pagina, gracias marta
Particularmente siento que con esta ley hemos firmado el certificado de defunción de la libertad de prensa… Me encantaría estar equivocada, de verdad, porque sentir que sensuran nuestra voz calculo ha de ser terrible. Pero a esto solo resta esperar y ver como se van dando las cosas.