La manipulación de algunos energúmenos y los pedidos de renuncia a nota de opinión publicada en la última tirada de la revista “Época”

luis-redaccion-facebook11. En los últimos dos años por mi profesión fui testigo de infinidad de gravísimos casos de víctimas de la inseguridad. Así fue que recorrí gran parte del conurbano bonaerense, reportando historias de sordidez y desamparo. Con el correr de los años entendí que la profesión de periodista tiene muchos puntos en común con la del médico, a quien se le pide que no se comprometa con el paciente más allá de lo razonable para el ejercicio de su profesión. En nuestro caso, son las víctimas quienes nos toman como abogados, fiscales, jueces, psicólogos, sacerdotes y cuanta profesión se pueda imaginar. Es que el desamparado ve en nosotros la posibilidad de su reivindicación personal, somos quienes ponemos en imágenes y palabras lo que a ellos les sucede.
Con los años llega la experiencia, pero a contramano de lo que se pueda suponer, nuestra experiencia no minimiza el impacto que nos produce cada nuevo hecho. Sobre todo cuando se trata de estar a menos de cien metros de dos viejos masacrados (¿o fusilados?). Tan lejos. Tan cerca. Y desde esa cercanía-lejanía, asistir al triste espectáculo de ver a sus hijos y nietos devastados por no poder entender el salvajismo al que puede llegar un… ¿ser humano?. Pero ese no fue el único triste espectáculo de lo que pasó hace unos días en Capilla. Algo me hace mucho ruido: ¿será que me niego a aceptar que en cercanías del pueblo en que nací, viva alguien que sea capaz de semejante atrocidad?. ¿Será que no quiero pensar que las fuerzas policiales lleguen a semejante nivel de ineptitud?. La hipótesis de la venganza no me convencía, la forma en que asesinaron a los abuelos tuvo características particulares: la casa estaba toda revuelta, como si hubieran entrado a robar… pero lo único que faltó fue la plata en efectivo que tenían para el viaje programado. También la ejecución tiene el sello de personajes siniestros, esos asesinos que gozan viendo el sufrimiento y el terror en sus víctimas. De este modo, se aseguran el silencio y producir el efecto multiplicador hacia la sociedad que está sensible por la seguidilla de casos violentos.
Por primera vez en los días que siguieron, sentí el miedo. Y esa es una sensación que en mi profesión prácticamente desconocía, porque de otro modo jamás habría entrado en los lugares que suelo recorrer, infinitamente más peligrosos que cualquier barrio marginal de los alrededores de Ex. de la Cruz. Es que este asesinato de dos ancianos indefensos, me trajo a la memoria el recuerdo de cuando chico acompañaba a mi padre a San Andrés de Giles, y veía azorado cadáveres calcinados en los caminos de tierra, en plena dictadura. Entonces sabía que no debía preguntar que había pasado con ellos, el terror estaba ahí para aleccionarnos. Ese recuerdo no se borrará nunca de mis retinas, y hoy con 43 años y algunas canas, siento que hay quienes andan frágiles de memoria, ¿o acaso tienen memoria selectiva porque les avergüenza su pasado?. No es olvido, es negación. Esos crímenes de lesa humanidad que mancharon de sangre nuestros campos y nuestra patria, no deben ser olvidados, como tampoco deben ser olvidados los crímenes impunes ocurridos en plena democracia. ¿Acaso no fue sangriento aquel asesinato de un conocido vecino que en un bar de Capilla, apuñalado años atrás por un individuo enmascarado aprovechando un corte de luz?. ¿Qué pasó con aquel muchacho que apareció ahogado en el arroyo?. Y tantas otras víctimas, todos crímenes sin resolución. Recordemos, los pueblos sin memoria jamás tendrán justicia, valga la verbigracia.
En este caso en particular hubo varios movimientos que ensuciaron el genuino pedido de justicia de la gente. Por ejemplo, el señor alto y robusto que arengó a una marcha, y se confundió entre la desmesura de insultar a un intendente que puso la cara y el pecho y no se escondió y, reitero, el genuino reclamo de quienes sufren la inseguridad. Vi la manipulación de algunos energúmenos a los que se los mandaba a proferir vituperios y pedir renuncias, que no tenían nada que ver con los hechos acontecidos. Tratando de sacar algún rédito o simplemente generar caos. Muchos de ellos, que en la confusión de la multitud insultan gratuitamente, son los que cuando se cruzan con los insultados por las calles de nuestro pueblo les sonríen amablemente y le palmean la espalda, diciéndoles que no hagan caso a las críticas infundadas. Pero también tengo que destacar la actitud de algunos concejales de la oposición, que estuvieron a la altura de las circunstancias y a algunos familiares de víctimas del delito que mostraron un buen comportamiento.
No avalo ningún intento de manipulación del dolor ajeno con fines espurios. No lo permito diariamente en los lugares que me toca recorrer, menos todavía lo voy a hacer en mi pueblo. Los familiares de Celia y Cirilo no merecen ser utilizados de esa manera. Ni de un lado ni del otro. Me queda un sabor amargo por haber visto que con los cuerpos aún calientes de dos pobres viejos fusilados en los campos que recorrí de chico, algunos los utilizaron para sacar provecho y llevar agua para su propio molino.

2. Lo que ocurrió fue muy grave para todos, para una sociedad chica que debe replantearse como se mueve y qué cuenta sobre su vida. Porque el mundo cambió y el peligro es cada vez mayor. Para el poder, que se reparte en el Ejecutivo, Judicial y Legislativo, siendo este último al que más le cuesta entender que las leyes son obsoletas, y que se dictaron cuando un menor robaba frutas y gallinas saltando una cerca, sin portar un arma y conociendo al «paco» como un sobrenombre de algún vecino…Si no reflexionamos y entendemos que El Poder es de todos y que debemos involucrarnos, con participación activa, sin hacernos los distraídos para después poder exculparnos, nos acostumbraremos a convivir cada día más cerca de la muerte y la barbarie y nada nos diferenciará de los animales que vemos por nuestros campos. O sí. Nuestros animales nos habrán superado. Ellos se cuidan mejor.

LUIS GRIMALDI, (PERIODISTA
DE «TELENUEVE», CANAL 9)

2 Comentarios. on “La manipulación de algunos energúmenos y los pedidos de renuncia a nota de opinión publicada en la última tirada de la revista “Época””

  • Vincenzo Grimaldi Mayo 1st, 2009 19:06

    hola hola…..ciao ciao …Luis Grazias….Grazias…per l’impegno sociale..per aiutare il…Prossimo..far capire tantissime cose a noi detti..Umani….che a volte veniamo trattati da DIS..Umani…grazas…Ciao Ciao…W Argentina W Italy…figli della stessa…Madre Patria….Ciao Luis….Buen Trabajo….hola hola

  • Vincenzo Grimaldi Mayo 1st, 2009 19:35

    Ciao Luis..Grazias…per l’impegno sociale…hola hola Luis…saluti dall’ Italia….W Argentinas…W Italia…hola hola …cioa ciao

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