Dulcinea de Capilla, el arte de ser diferente.
Existe en Capilla del Señor un lugar que se precia de ser diferente en el máximo sentido de la palabra: Dulcinea.
Existen muchas Casas de Té donde podemos encontrar exquisitas variedades del mismo, tortas caseras a las que no podemos resistirnos y una atención personalizada lejos del común, pero en Dulcinea, la naturaleza y el interior están amalgamadas de manera única, de ahí sus puertas-ventanas que dan al exterior, a las galerías, al bosque, siempre buscando la estética agradable a la vista y al espíritu.
En la concepción de la obra, Dulcinea de Capilla tuvo la opinión y el concurso de cuatro calificados arquitectos, dos de ellos especialistas en arquitectura colonial, María Josefina Barra de Durini y María Victoria Durini, y en la decisión de la pintura el de dos grandes artistas plásticos: Isabel Merellano y Norberto Pagano, que llenaron de vida y osadía las paredes tanto exteriores como interiores de Dulcinea. En la barra y en la chimenea se colocó mayólica española.
La mantelería es de batik tradicional de Indonesia, el que se realiza con cera virgen y planchas de bronce manuales que se calientan y sirven para ir creando tan maravillosos diseños.
Predomina el color azul-celeste. La vajilla, de cerámica o porcelana, originaria del mismo país, se buscó coincidiendo con parecidas tonalidades.
Durante los días previos a la apertura, en la elección y preparación de las tortas de distintos y variados gustos (mousse de chocolate, frutilla, naranja mandarina, manzana, rogel de dulce de leche, bizcocho de melocotón, scons dulces y salados, alfajores, brownies), se tuvieron en cuenta fundamentalmente las recetas y guías de galesas, colectividad que se asentara hace ya varias generaciones en el sur. La abuela de Miguel Nougués, uno de los propietarios, era de origen galés, y aún hoy sus parientes conservan esas espléndidas casas de té de Gaimán, en una de las cuales estuviera nada menos que Lady Di.
En Dulcinea se realizan periódicamente espectáculos artísticos de música, canto, poesía, danza…de excelente nivel. También se hacen concursos como el de los espantapájaros del que pueden participar personas de todas las edades. El espantapájaros es el motivo que decora la mayoría de las mesas porque lo consideramos un personaje simpático, amigo del cielo y la naturaleza.
Dentro del verde entorno le recomendamos conocer “El Bosque Animado” poblado de duendes, hadas, elfos y gnomos a los que resulta difícil descubrir y que hacen las delicias de los más pequeños y ¿porqué no? de los mayores. En el boscaje hay hamacas, calesita, una casita para niños amueblada, una salita de ping-pong, paleta tenis y cancha de bochas.
Todo se hace en Dulcinea con mucho esmero y dedicación, los ingredientes son especialmente seleccionados, y se piensa en la gente que disfrutará de esa excelente repostería.


Que lindo lugar queridos amigos de la guia exaltacion, estuve por ahi alguna vez y me dieron ganas de volver a ir, no sabia que podia desde palermo seguir todo lo que ocurre con el lugar donde alguna vez vivieron mis familiares, ahora los voy a seguir por aca gracias es una muy buena idea
Tuve oportunidad de conocerlo cuando viajé a Buenos Aires en la primavera austral. Me quedé fascinada con la magia del lugar que realmente no esperaba encontrar en esos parajes.
La atención fue muy cálida y la torta de mousse de chocolate espectacular.
Lo he recomendado a amigos que han sentido lo mismo cuando tuvieron oportunidad de ir.
Pienso volver y también en invierno para ponerme junto a esa preciosa chimenea a soñar con duendes y elfos…
bueno me gusta mucho el lugar y siempre lo veo por que extraño un monton y a mi abu que hace las tortas en dulcinea los ♥ mucho te quiero papi ,abu,tia sol ,natu ,marce,alan, yaya y a todos siempre estaran en mi ♥ ☻
Todo muy lindo con Dulcinea, es más, recibí el interés de visitarlos por gente amiga porque escucharon sobre este lugar. Pero ¿y la dirección, donde está ubicado dentro de Capilla del Señor?.
Saludos.
las mejores tortas se comen en este lugar de la mano de mi keridisima cristina